1ª parte de la Puna argentina



INICIOS EN LA ARGENTINA Y LA PUNA

2015/09/29                              Ayer a las 11h nos dieron el coche. Muy fácil. El paso de la aduana fue enseñar el certificado del seguro y mirar por encima lo que había en el interior del coche.
A las 11 y media estábamos circulando por Ruta-1. 
Directos a la frontera. Sobre las 3 de la tarde la cruzamos. También sorprendentemente fácil.
Pasas policía, ya en la aduana, das el papel del coche que nos dieron en el puerto y allí nos dicen que pasemos a la mesa de al lado. Nos descoloca totalmente al ver que el cambio de mesa es un cambio de país, pues el señor de al lado es de aduanas argentinas.
Es la primera frontera donde los servicios de policía y aduanas están juntos.
No más de media hora para pasar los dos  puestos de fronteras.
Llegamos a Gualeguaychu. 
Vemos un semáforo en rojo en la esquina de enfrente, pero nosotros torcemos a la derecha.
Inmediatamente nos para un agente de circulación. Amable nos pide documentación. Todo en orden, pero nos ruega que no volvamos a saltarnos un semáforo en rojo. En Argentina (luego vimos que en la mayoría de países), los semáforos que debes de cumplir están pasados la calle que vas a cruzar.
 
Fuimos al gestor del seguro en argentina para tomar el original de la póliza. Después compramos los avituallamientos para el viaje, por lo menos, para la ruta de argentina.
Primera impresión. El nivel de vida es superior al uruguayo. Los precios son similares entre los dos países y comparables a los nuestros. 
¿Dónde puedes encontrar un nivel adquisitivo más respirable?, cambiado euros a pesos al cambio del euro blue.
Ejemplo: Un hotel que cuesta 50€ te sale en realidad por 35.

2015/09/30                            Salimos para Córdoba con la duda de llegar. El paisaje es bello. Una gran alfombra verde, llana y con mucha agua. La sensación es de tierra rica.
La carretera desde Rosario a Córdoba es una pura recta, con una ligera y constante pequeña inclinación en subida.
Ves cosas curiosas en el camino, y no me resisto a comentar a forma de chascarrillo lo siguiente: En un tramo de la carretera hay bastantes carteles de publicidad, pero uno nos hizo sonreír por no decir reír;  decía: 
                        ¿Por qué ir tan rápido?
                              FAUQUI
                         Fábrica de ataúdes

 Al final hemos realizado los más de 700 kms a esta última ciudad y son poco más de las 4 de la tarde. Decidimos seguir, la idea es llegar a un camping que hay en la falda de la llamada Sierra Chica.
Llegamos y después de visitar tres campings nos damos por vencidos. Todos han sido arrasados con las lluvias del pasado febrero. Al final nos quedamos en un pequeño hotel en el pueblito de La Granja.
Su nombre le viene porque el fundador, a primeros del pasado siglo, fue un emigrante que llegó de La Granja de Aranjuez.
 En el pueblo nos hemos encontrado con una generación de mayores que en su mayoría tuvieron padres europeos. Nos han dicho que después de la II Guerra Mundial, llegaron bastantes alemanes.
 Mañana empieza de verdad la primera ruta del viaje, pero antes de iniciarla queremos visitar un par de centros jesuíticos de la zona. Bueno, esto ya es historia de la próxima crónica.

2015/10/01                          Visita a la estancia jesuítica de Santa Catalina. Es la única, de este tipo, de propiedad privada. Cuando se hizo la desamortización de Mendizábal, el coronel Díaz, Comandante de la Plaza de Córdoba, compró la estancia.
Estancia S. Catalina
Pero vayamos al inicio. Los jesuitas crearon estas estancias con dos objetivos principales,
UNO, asegurar la ida y venida de las reatas de mulas que unían Córdoba con Bolivia, principalmente Potosí, para el trasporte de la plata. Ellos mantenían las postas y las mulas.
DOS, explotar las tierras adjuntas a cada estancia para sufragar los gastos del Colegio Mayor y la Universidad de Córdoba.
Las estancias tenían para las labores más duras, a esclavos negros traídos principalmente de Angola. Los nativos, se dedicaban a labores de mayor confianza.
Los jesuitas, influidos por Bartolomé de las Casas, consideraban a los nativos, iguales en alma y sentimiento, aunque algo infantiles, pero a los africanos no los consideraban humanos.
Nos ha llamado la atención que no existía, al fundar las estancias, el objetivo de enseñanza y evangelización.
El terreno que estaba adjudicado a las estancias, variaba entre 300.000 a más de un millón de hectáreas.

Sigamos con la familia Díaz. El valor asignado a esta propiedad fue muy pequeño pues no se veía clara su salida. El coronel sí la vio y compró las grandes construcciones que tenía, y tiene, junto a sus 1.200.000 ha. La familia, no solo mantiene la propiedad hasta ahora, sino que tienen alrededor del patio primitivo habitaciones asignadas a cada grupo familiar, las cuales usan en el verano.

Posteriormente visitamos la estancia de Colonia Caroya. Esta, como la mayoría, son de propiedad pública, principalmente provincial.  También fueron compradas en la desamortización.
Era más pequeña en instalaciones y terreno que la anterior, y al ser pública, ha pasado por diferentes usos:
-          Dependencias militares, sobre todo en el proceso de independencia.
-          Fábrica de armas blancas.
-          Recepción de inmigrantes italianos.

Es curioso esto último. A principios del siglo pasado, para poblar la zona, el Gobierno, pensó en dar tierras a familias italianas que quisieran instalarse en ellas. Por este proceso llegó una inmigración de 800.000 personas. En aquella época, Italia, estaba envuelta en grandes disturbios y la guerra con Austria.

Se nos hace tarde y hay que llegar a Aimogasta. Debemos cubrir unos 450 kms.
El paisaje sigue siendo plano, en rectas interminables, pero ha cambiado a árido, casi semidesértico.
En el punto más bajo (unos 200 mts sobre nivel del mar), hay un gran lago seco y salado. Descubrimos con sorpresa que estamos a 35º.
Al final de estos parajes empezamos a ver las primeras montañas o pliegues del sistema andino.
Todo el recorrido realizado hasta aquí, ha servido para llegar a los pies de los Andes.

La famosa RN40

2015/10/02                Por la famosa RN40, nos llegamos al pueblo de Londres. Fue la primera fundación que los españoles hicieron en toda la zona. Su nombre se debe en homenaje a la boda del príncipe Felipe, futuro Felipe II, con María Tudor.

Nos desviamos a visitar el poblado inca del Shincal. Tiene un pequeño museo con muestras de las culturas anteriores a la llegada de los incas (sobre el 1460) y una explicación de cómo era el diseño del poblado.

Shincal
Luego puedes recorrer el poblado y sobre todo subir a las mesetas de la Luna y el Sol, túmulos desde donde se adoraban a estos astros.
Al pasar por el pueblo de Londres nos sorprende que el 90% de la población es indiana, de rasgos muy marcados.

Seguimos ruta para llegar a Belén, última población donde se puede avituallar antes de tomar el desvío para la carretera que nos llevará a la puna. Puna se puede traducir como ‘tierra alta’.
La población de Belén también es muy ampliamente indígena. Hay rasgos de caras, que le pones un poncho y estas en la época inca o anterior.
Después de unos 15 kms, dejamos la R40 para tomar carretera a  izquierda; empezamos a subir. Al poco se acaba la carretera y empieza pista.
Llegamos a una muy pequeña aldea llamada Barranca Larga y paramos para preguntar por Pirucha. Como lo hacemos en el pequeño museo indígena del lugar, aprovechamos para verle.
Lo más interesante fue la charla con la mujer que lo enseña. La generación de sus PADRES, es decir ayer, vivían diseminadas por el valle, a distancias entre familias de un día de andada.
Cuando alguien enfermaba, entre varios y en una angarilla lo sacaban al camino  con la esperanza de encontrar quien les ayudara. En caso contrario, seguían camino hasta encontrar la ayuda o dejar de necesitarla.
La ‘generación de los padres’ tenían unos 9 hijos, la actual de 2 a 3. La mujer nos contó que ahora se podía vivir, ayudado por el turismo, en menor medida, y por subvenciones oficiales, principalmente, hay un incremento de servicios; es otro mundo.
Tan distinto que la madre de ella protesta porque ahora no trabajan, y les dice:
-          “Si al menos cuando veis la televisión hicierais punto”.
 Al final, encontramos a Pirucha y cumplimos con la encomienda de Colo de parar a saludarla y darle recuerdos suyos.

Seguimos subiendo y poco antes de llegar a la Laguna Blanca, entramos en lo que se denomina La Puna. Así llamada desde estas tierras hasta las de Ecuador.
Primeras pistas en la Puna

Hoy el collado más alto que pasamos es de 4.000 metros, después, es bajada hasta el pueblito El Peñón, donde nos quedamos a dormir a unos 3.500 mts.
Por el camino nos hemos acordado de todos con quienes solemos hacer rutas, al pensar lo mucho que les hubiera gustado rodar por estos parajes.

En el único hotel del pueblo no hay habitaciones; para mañana sí. Nos aconsejan preguntar en casa Feliciana que alquila habitaciones.


Casa Feli

Llegamos y Feliciana nos recibe con la amabilidad y simpatía de las gentes de estas tierras. Nos enseña la habitación y nos dice que ellos viven en la casa de al lado, con lo cual toda la casa es para nosotros.
Me recuerda totalmente llegar a un pueblo perdido en la España de los 60 y quedarte en una de sus casas.
Feliciana nos hace una infusión con hierbas que recogen en la alta montaña y que ayuda a prevenir el mal de altura.
Nos dice que en la casa de enfrente, hablas con la dueña y quedas la comida que te puede cocinar para cenar.
Todo es más fácil y entrañable que el hotel, así que la decimos que nos quedamos mañana también.
En estos momentos que escribo, Adela y Feliciana, se han ido a la Municipalidad, donde pueden conectarse por Internet. Quieren hablar con los hijos.
Adela ha empezado a preparar la noche; nos han dicho que la temperatura estará en los menos cinco grados, y como la casa tiene rendijas en puertas y ventana, se ha dejado cerca el saco especial de plumas que traemos (aguanta hasta los - 20º).

2015/10/03                          La noche no sido fácil. A medianoche nos despertamos concierto dolor de cabeza y algo de dificultad en la respiración. El mal de altura ronda.
Después nos costó mucho volver a conciliar el sueño, pues cuando te ibas relajando y adormilando, la respiración se vuelve más suave y el cuerpo acaba pidiendo oxígeno, obligando a forzar una inspiración profunda, ante la cual te vuelves a despertar.
Al final todo se pasa y llegó el amanecer.
Nos fuimos a hacer la excursión del volcán Galán con un termo de infusión para el mal de altura que nos ha preparado Feliciana. Salimos con un cierto dolor; yo en concreto con un punto revuelto el estómago.

La ruta te va pasando por algunas lagunas, todas salobres, las cuales son usadas por los flamencos en sus migraciones, llegando en la Laguna Grande a concentrarse unos 20.000.

Pelícanos


Cuando paramos para ver la primera, habían unos italianos con un guía; este le pregunta a Adela por cómo vamos. Adela le contesta que bien aunque con un poco malestar de cabeza. Le ofrece hojas de coca que amablemente rechaza.
Me lo comenta y le digo que yo si quiero. Se lo decimos al guía y muy amable, nos saca una bolsa de hojas de coca, introduce la mano y me da un puñado grande. Empiezo a masticar unas pocas hojas y cuando se hace una bola me la dejo al lado de un carrillo.
A los minutos, entre 15 o 20, empiezas a notar que el malestar se reduce y en una hora ha desaparecido, incluido el malestar del estómago. Prometo que en Antofagasta, nuestro próximo pueblo, compro hojas de coca. Me han convencido.

 Llegamos al borde del cono del volcán y puedes admirar los 46 kilómetros que tiene dicho cono.

Boca del volcán Galán
Es la boca más grande de un volcán en Sudamérica y, sin estar seguro, del mundo. También ha sido nuestra cota más alta del viaje al llegar a los 4.800 metros.
 La excursión ha sido larga pero preciosa. Encontramos por primera vez el temido ‘tolé ondulé’.





 2015/10/04      Ayer a última hora conocimos a Adrián, guía de la Puna argentina, a Pablo y su esposa, dos personas que viven en Buenos Aires y a los cuales, Adrián hace de guía.
Dimos una vuelta por el pueblo y cenamos juntos. 
De los temas variados de conversación, me quedo con algunos datos de economía. En el pueblo de Antofagasta (Argentina), de 1.000 habitantes, 400 son empleados públicos y otros 200 están de un modo u otro subvencionados. El dato surgió hablando de política y de las próximas elecciones argentinas. La conclusión que se desprende es lo difícil que tiene el partido en el gobierno de perder las próximas elecciones con ese nivel de clientelismo.
Pablo es arquitecto y tiene una empresa propia de construcción. La cotización empresarial por un trabajador es el 107% del salario. En ello se incluye un12% para costear el desempleo de este sector. Hubo otros temas de charla pero no es cuestión de aburrir.

En ruta
A muy primera hora de la mañana, dejamos El Peñón para ir a Antofagasta. Pero antes haremos la excursión que se conoce como El Campo de Piedra Pómez. 

Campo Piedra Pómez. Detalle
Describirlo es muy difícil. Solo puedo decir que hace más de 300.000 años el volcán Blanco que se encuentra al fondo de la gran planicie, de unos 10 kms de ancho por unos 20 de fondo, expulsó materia que se convirtió en una parte en piedra pómez, y por otra en una roca similar de color blanco y textura, pero más dura y pesada.
Hacia el oeste hay una pared de montañas rojas y por encima de estas otras montañas grises. En este tiempo y por pura acción erosiva de vientos (en invierno soplan normalmente a más de 130 kms/hora) y temperatura (en invierno bajan a -35º y en verano suben a +40º), las pequeñas piedras de la montaña gris chocan contra la roca blanca y la erosionan. Las partículas, grises y blancas desprendidas se van reduciendo hasta convertirse en arena, y así surgen las dunas grises que hay en la parte este. Un enclave especial.
Dunas grises


Volcán Carachi

 La excursión la terminamos visitando el volcán Carachi Pampa y su famosa Laguna Colorada, donde los pelícanos viven todo el año. No logro imaginar cómo superan el invierno con esas temperaturas.


Hacia la Laguna Colorada
Laguna Colorada





A una hora muy prudente, las 4 de la tarde, llegamos a Antofagasta, recalando en su Hospedería Municipal. Sitio muy digno para la zona.
Paseo por el pueblo, un poco de compras y llenar de gasoil.
Hablando de gasoil. El precio normal en zonas normales está a 14,5 pesos. Nosotros compramos 20 litros en El Peñón a 18 pesos, muy buena la calidad, y en la gasolinera de Antofagasta cuesta a 17 pesos, de mala calidad. Conclusión se puede llenar de garrafa en los pueblos a precio muy razonable y de buena calidad.

Los dos días anteriores hemos dormido mal, en la Hospedería hace bastante frío, en la cara tenemos una quemazón que nos ha regalado el sol en la visita al Campo de Piedra Pómez, y mantenemos ciertos síntomas del mal de altura, ello hace que nuestro ánimo esté en un punto valle. Esperemos que un sueño reparador nos ayude; son las 10 de la noche y nos vamos a dormir.


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