Perú, de Puno a Cusco



 Desde Puno a Cusco
2015/10/18                                                      Esta mañana nos incorporamos a un grupo para visitar las Islas Uros; bueno un par de las 87 que son. Estas islas se encuentran en la bahía de Puno pues tiene una profundidad adecuada para el crecimiento de la totora (nuestro junco con tallo inferior más grueso).
Los habitantes de estas islas, hace unos mil años, aprendieron a utilizar la totora para todo, incluso como comida. Al conseguir su instalación en medio de la bahía, les era más fácil proveerse de sus alimentos básicos, peces y aves.
Uros

Uros
Una cultura que les ha permitido vivir tranquilamente y que nadie en su momento pensó que serviría para obtener otra fuente de ingresos, la de los curiosos turistas.
 En un momento de la visita, un grupo de unas 5 mujeres nos cantó una canción en aimara (su lengua original) y otra en quechua. Yo pensé para mí, cuán alto coste tienen estas personas para ganarse unas monedas de los ‘turist’. ¡Cuán equivocado estaba!, los ‘turist’ también tienen su coste. Un grupo de brasileños cantan una samba, unos australianos una canción que me sonó a balada irlandesa, una pareja de mejicanos un típico corrido y una pareja de españoles (nosotros) el chotis de ‘Madrid, Madrid’.
Me gustó lo de compartir los cantos y me sentí, aunque fuera para mis adentros, menos turista típico.
 La explicación de cómo se hace una isla, interesante. La de comer una tortita de quinoa, sabrosa. La de pisar en blando los juntos y pasear por una isla, sensación agradable.

Vista general de una isla Uro

 Una mujer nos enseñó su casa, una habitación que solo se usa para dormir. Nos dijo que allí vivía con su esposo. Adela la preguntó si tenía niños y nos dijo que no. Que no llevaban dos años juntos y solo cuando pasase ese tiempo, si se dan el visto bueno, se casarán y tendrán hijos. Os acordáis de una leyenda que nos contaron sobre la devolución de la mujer. Pues aquí en vivo y en directo.

Después de la visita, tomamos el coche y por una bonita carretera, pasando el abra de la Raya, llegamos a Sicuani, el pueblo donde vamos a dormir.
Hacia el Valle Sagrado
 
 Desde aquí, la idea era, llegar a Pisac  y después hasta el pie del MacuPichu, pero consultada la meteorología, los próximos días va a llover, así que hemos decidido ir primero a Cusco y estar allí estos días, para luego ir a la Ciudad Oculta con sol.
Bueno también hay una segunda razón, el repaso que le dieron al Toy en Puno no ha sido muy eficaz y como ya hay que cambiar aceite de motor y filtro de aire, pues nos dejaremos caer por el servicio oficial y que le atusen un poco. Hacer esto, mejor desde un lunes que desde un jueves, por aquello de que no te pillen en el fin de semana.


2015/10719                                      Saliendo de Sicuani, el valle que en la pasada crónica lo calificamos de bonito, aún mejora. Gran extensión cultivada con esmero, y cerrado en sus laterales por unas altas líneas de montañas.
Ruinas del templo
Llegamos a las ruinas de Raqchi, donde se encuentra los restos del mayor templo Inca.
Fue una importante ciudad, apreciando una muralla defensiva por las colinas circundantes.



Seguimos y pasado el pueblo de Urcos nos detenemos en la aldea de Huaro.
Iglesia de Huaro
 
Allí nos espera la iglesia de San Juan Bautista y nuestro primer encuentro con el barroco Andino. No tengo palabras para describir el interior de la iglesia, solo navegar por Internet y ver el por qué nos quedamos asombrados. Murales, muy buenas pinturas de la escuela Cusqueña, tallas, artesonado con mocárabes de ensueño y un retablo que al verle te preguntas, ¿pero qué hace esto aquí?.
Pórtico de Andahuaylillas

Seguimos y a los pocos kilómetros encontramos la aldea de Andahuaylillas. En ella se encuentra la iglesia de San Pedro. Otro baño como el anterior.

 El valle continua en todo su esplendor hasta la bifurcación de la carretera; a la derecha a Pisac, a la izquierda Cusco. Este ramal es el escogido.

Llegamos a la ciudad y lo primero es visitar el taller de Toyota. Necesitamos por un lado ciertos mantenimientos normales y por otro revisar frenos y la perdida de gasoil por una tobera de inyector. Lo que nos hicieron en Puno no ha servido para nada.
Dejamos el coche, cogimos todos los achiperres y como nómadas nos fuimos al hotel que habíamos reservado.
Se llama Llipimpac. Lo nombro por ser una opción excelente en una relación calidad-precio; tiene una situación ideal y se podría calificar de hotel con cierto encanto.
 Por la tarde, solo queríamos conocer la ciudad, el centro antiguo, y nos dedicamos a pasearla sin hacer ninguna visita concreta.
Impresión de ciudad bulliciosa, plenamente mantenida por el turismo. Es difícil encontrar un local que no se dedique a una actividad relacionada con él. Pero reconociendo que guarda un equilibrio que no te agrede.

2015/10/20                          El día lo hemos dedicado a visitas. Por una parte iglesias con sus museos y su permanente estilo barroco, y por otra el museo precolombino, el museo Inca y el denominado entorno Qorikancha (Templo de Oro), sobre el que se alza el convento de Santo Domingo.
Esperando turistas


Es claro que había una civilización que la diezmamos, tanto en sus costumbres como en su población. Se calcula que había una población de 9 millones de personas y se redujo a un 10%.
El resultado de este choque tan brutal, dio lugar a una élite española (españoles de península), una población criolla (españoles de ultramar) los cuales siempre tuvieron tensiones por adquirir más poder e influencias y una gran población nativa que se mantuvo en niveles muy atrasados.

Decir todo lo que entra por los sentidos en un día como este es imposible, pero si quiero hacer algunas reflexiones que me han llamado la atención.
- Antes de los Incas, había civilizaciones en el Perú que tuvieron momentos de esplendor.
- Un grupo proveniente del lago Titikaka, sobre el año 1.430, se asienta en Cusco y desde este centro expande un imperio en 100 años, que abarca desde Colombia por el norte, hasta la zona donde hoy se encuentra Santiago, la capital chilena, o Mendoza, la ciudad argentina, por el sur.
- Me ha sorprendido la tipología de la agricultura incaica, que es exacta a la actual; en las zonas bajas, selváticas, producen toda la fruta; en las zonas medias (de 2.500 metros a 4.000 de altitud) producen todo tipo de verduras, y sobre todo la amplísima variedad de maíces; en la puna (por encima de los 4.000 metros) producen las 300 variedades de patatas y los seudocereales como la quinoa. La visita a un mercado te permite constatar lo comentado.
Los Incas tenían centros de investigación para la mejora de la calidad y producción de los cultivos.
Muros
- Fueron grandes constructores de monumentos, fuentes, centros ceremoniales, etc., que han sobrevivido a tres grandes terremotos.
- Sobre el 1.530, llegan los españoles y toda su civilización desaparece. En el posterior mestizaje hay intentos de perdurar sus mitos y creencias.
El barroco Cusqueño
- La escuela Cusqueña, que llega a un gran esplendor a principios de 1.600, básicamente aporta obras realizadas por nativos. El que en 70/80 años haya artesanos capaces de dejarnos asombrados con piezas religiosas, quiere decir que ya existían sus capacidades antes de la llegada de los españoles. Ver el púlpito de la iglesia de San Antón para entenderlo.

Las diferentes visitas del día, me han trasmitido la existencia de dos culturas y la imposición de una de ellas. No me he sentido feliz al percibir que la imposición fue la destrucción de algo que tenía un valor, pero entendiendo la inexorable solución que se da siempre que dos culturas chocan.

Patio de Santa Catalina

Volviendo a nuestra realidad, comentar que las previsiones de lluvia no se han cumplido; que mañana tenemos una huelga del trasporte (taxis, buses, trenes) que dificultará los movimientos por la ciudad y las visitas a centros arqueológicos, incluido MachuPichu; que nos tocará ir andando a la Toyota para ver cómo llevan los cuidados al Toy; y que Adela ya está durmiendo y me está dando envidia, así que os dejo.



 

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